Because we have had problems with spam bots, new persons wanting to edit have been temporarily suspended.

Biografía de Fernán Caballero

Free texts and images.

Jump to: navigation, search

Biografía de Fernán Caballero ~ Biography of Fernán Caballero
escrito por Rafael Díez de la Cortina
Ortografía original ~ Publicado en Nueva York, 1901 ~ [1]

Las letras bastardillas (italics) indican que la palabra ó frase está explicada en notas al final de la página.
The Italics indicate that the word or phrase, in the Spanish text, is explained in notes at the end of the page.



Fernán Caballero.




Cecilia Bohl de Fáber, distinguida escritora española, conocida del público por el seudónino de Fernán Caballero, hija de don Juan Nicolás, también escritor, de origen alemán, nacio en Sevilla, en 1797, y murió en la misma ciudad el año de 1877.


Durante algún tiempo habitó el Alcázar de su ciudad natal, especial y raro privilegio que se le concedió á nuestra inspirada autora, durante la composición de algunas de sus celebradas producciones.


¿Quién no conoce en España, Europa y hasta en América, a la ilustre dama que, con una modestia tan sólo comparable á su talento, procuró ocultar, con tan vivo empeño durante su vida, que era la autora de tantos cuadros inmortales como creó é hizo famosos bajo aquel seudónimo?


¿Quién que tenga amor á la literatura honrada de España, a la fiel é ingenua expresión de la vida íntima de nuestro pueblo, no ha leído y admirado alguna siquiera de las obras que, como olorosas flores del campo, esmaltan la corona del autor?



Fernán Caballero no conoció bien todo el encanto de su país natal hasta que vió otros. Recorrió á Francia, Italia, Austria, Inglaterra, Alemania, haciendo un estudio de sus costumbres y literaturas. Por instinto había conocido los encantos de su Andalucía, pero cuando la vió de nuevo fué cuando realmente la vió y cuando aquella tierra privilegiada se le presentó con toda su gracia y esplendor. Pudiendo compararla con las otras, túvole más afecto y consagróle preferencia más ilustrada; y el día que descubrió que poseía la habilidad para pintarla, no hizo ciertamente lo que esos artistas que, apenas se figuran haber puesto el pie en tierra desconocida, no perdonan ni el más leve pormenor, y perjudican tanto á la verdad de la copia á fuerza de querer que en ella figure todo.




Los cuadros y narraciones de Fernán Caballero, como los de Walter Scott, cuyo nombre se viene naturalmente á la memoria y á los labios siempre que se habla de Fernán, tienen esa verdad interesante que proviene de una observación sincera y profunda y no de la sorpresa de un encanto pasajero.


Las novelas de Fernán Caballero, á más de ser muestras del realismo más puro é ingenuo, son dechados de moral.


Nadie ha pintado con tanto acierto la vida íntima, las escenas del hogar doméstico, las costumbres populares. Nadie ha comprendido tan bien el mérito de acciones que pasan para muchos desapercibidas, la razón de ciertas prácticas, la filosofía de ciertos dichos vulgares.


Cuando al aparecer su primera producción, decía uno de nuestros más distinguidos literatos que La Gaviota era el primer albor de un hermoso día, el primer florón de la gloriosa corona poética que ceñiria las sienes de un Wálter Scott español, expresaba una gran verdad, que el tiempo confirmó luego con fallo irrevocable. Wálter Scott tiene, en un grado superiorísimo, la intuición de lo bello y de lo bueno que penetra las tinieblas del alma en las condiciones sociales; y esto es lo que, según la crítica inteligente, constituye el encanto y el mérito moral de sus novelas.


Nosotros no conocemos ningún escritor, desde aquel célebre novelista, que haya alcanzado esta cualidad con tanta perfección como Fernán Caballero.


Un Verano en Bornos es el título de uno de sus preciosos libros donde se limita á describir escenas de la vida real y ordinaria. La pureza de los sentimientos de que Fernán Caballero está siempre poseído; la dulzura de los afectos de familia; la fidelidad con que retrata el suelo y las costumbres de aquel risueño país de Andalucía; la amenidad de su estilo franco, ingenuo, vivo, apasionado; siempre gracioso, siempre poético, ya interpretando el lenguaje de las aves, ya leyendo en la fisonomía de las flores, ya en la mirada de las estrellas: he aquí algunas de las bellezas que esmaltan las páginas de este libro.


En su novela "Clemencia," hácenos admirar el bellísimo pincel que trazó las líneas de "La Gaviota," de "Elia," de "Lágrimas" y de todas, en fin, sus preciosas novelas. "Clemencia" es admirable por la sencillez, por la bondad del pensamiento, y, sobre todo, por la rara perfección en el desempeño. En la pintura de aquella joven, tan bella de alma como de cuerpo, y tan inteligente como bella, nos muestra que siempre guarda el cielo recompensas para la virtud, y que aun en medio de las tempestades de la vida, la resignación, hija de la virtud, es una verdadera felicidad.


¡Cuánta perfección y profundidad hay en la pintura de los caracteres, ya estén bosquejados á grandes rasgos, ya descritos con detenimiento! ¡Qué contrastes tan naturales y tan llenos de atractivo; qué toques tan ingeniosos en todos los cuadros; qué animación y qué movimiento en todas las narraciones!


La pluma de Fernán Caballero es como el sol que todo lo vivifica y embellece. Las situaciones están presentadas con tal interés y con tanta verdad, que producen en el alma un encanto irresistible.


Nueva York, 6 de marzo de 1901.



Fernán Caballero.




Cecilia Bohl de Faber, a distinguished Spanish writer, known to the public under the pseudonym of Fernán Caballero, daughter of Don Juan Nicolás, also a writer, of German origin, was born in Seville, in the year 1797, and died in the same city in 1877.


For some time she dwelt in the Alcázar of her native city, a special and rare privilege which was granted to our inspired authoress, during the composition of some of her celebrated productions.


Who is there in Spain, in Europe, and even in America, that does not know the illustrious lady who, with a modesty comparable with her talent only, endeavored to conceal, with such intense firmness during her life, that she was the authoress of so many immortal pictures which she created and made famous under this pen-name?


Who is there that having a love for the honored literature of Spain, for the faithful and candid expression of the familiar life of our people, has not read and admirad one at least of those works which, like fragrant flowers of the field, adorn the author's brow?


Fernán Caballero knew not well the enchantment of her native land until she had seen others. She ran through France, Italy, Austria, England, Germany, making a study of their customs and their literature. She had by instinct felt the spell of her own Andalucía, but it was only when she saw it again that she saw it as it really was a privileged country presenting itself to her, with all its grace and splendor. Being now able to compare it with the others which she had seen, it impressed her with a deeper affection and consecrated her more enlightened preference for it; and on the day when she discovered that she had the ability to picture it, she surely avoided the error of those artists who, as soon as they believe they have placed their feet upon an unknown land, do not pardon the omission of even the most trifling detail, and sacrifice so much to the faithfulness of the copy through the desire to make it represent all.


The pictures and tales of Fernán Caballero, like those of Sir Walter Scott, whose name comes naturally to the memory and to the lips whenever Fernán is mentioned - have this interesting truth which arises from a sincere and profound observation and not from the surprise of a passing spell.


The novels of Fernán Caballero besides being specimens of the purest and most ingenuous realism, are models of morality.


No one has painted with so much effect the famihar life and scenes of Home, and popular customs. No one has so well understood the real worth of actions which escape the observation of so many, the reason for certain practices, the philosophy of certain vulgar sayings.


When, upon the appearance of her first work, one of our most distinguished scholars said that La Gaviota was the dawn of a beautiful day, the first flower of the glorious poetical crown which would surround the temples of a Spanish Walter Scott, he expressed a great truth which time after confirmed with its irrevocable judgment. Walter Scott possesses, in the highest degree, the intuitive perception of the beautiful and the good which penetrates the darkness of the soul in social conditions; and it is this, that, with the intelligent critic, constitutes the charm and the moral worth of his novels.


We know no writer, since this celebrated novelist, who has acquired this faculty with such perfection as Fernán Caballero.


Un Verano en Bornos is the title of one of her precious works in which she limits herself to describing scenes of real and ordinary life. The purity of sentiment which Fernán Caballero always possesses; the sweetness of family affection; the fidelity with which she portrays the country and the customs of that smiling land of Andalucía; the amenity of her frank, ingenuous, lively, impassioned style — always graceful, always poetic, now, interpreting the language of birds, at another, reading the physiognomy of flowers, and again the appearance of the stars — these are some of the beauties which adorn the pages of this book.


In her novel "Clemencia" she makes us admire the beautiful limner of "La Gaviota," of "Elia," of "Lágrimas" and in short of all her precious creations. "Clemencia" is admirable for its simplicity, its charity of thought, and especially the masterly perfection of its execution. In the picture of that young girl — as beautiful of soul as of body, and as inteligent as she is beautiful — she shows us that Heaven always rewards virtue, and that even in the midst of the tempests of life, resignation — the daughter of virtue — is a veritable source of happiness.


What perfection and depth in the painting of her characters, now merely outlined by bold strokes, now leisurely described! How natural and magnetic the contrasts! How ingenuous the touches in all the pictures! What animation and what movement in all the tales!


The pen of Fernán Caballero is like the sun which vivifies and embellishes everything. The situations are presented with such interest and such truth, that they create in the soul an irresistible spell.


New York, March 6th, 1901.


Notas ~ Notes

Alcázar, from the Arabic Alcacr, royal house of the Caesar. The Alcázar in Seville is the old palace of the Kings, worthy rival of La Alhambra in Granada. (Cortina, Spanish in Twenty Lessons, page 275).

Con tan vivo empeño, with such an earnest endeavor.

Pueblo, people.

Esmaltan, embellish.

Andalucía, Southern Spain.

Apenas, scarcely.

Pormenor, detail.

De un encanto pasajero, of a passing spell.

Dechados de moral, models of morality.

El primer albor, the first dawn.

Ceñiría las sienes, would gird the temples.

Fallo, judgment, decision.

Tinieblas, darkness, obscurity.

Suelo, soil, country.

Risueño, smiling.

Aves, birds.

Pincel, brush, limner.

Desempeño, execution.

Ya estén bosquejados á grandes rasgos, whether they be sketched roughly.


SemiPD-icon.png Works by this author are in the public domain in countries where the copyright term is the author's life plus 116 years or less. cs | de | en | eo | es | fr | he | pl | ru | zh
  ▲ top
Personal tools